El cómic cambió algo de nosotros, la película nos dejó estupefactos en la butaca. El videojuego con acento catalán nos propondrá ser los partícipes de la masacre.. y logrará que disfrutemos haciéndolo.
El primer gran juego de Grin Barcelona es toda una declaración de intenciones. Cuántas veces habéis escuchado esta frase, dictatorial y penetrante. Propia de un ladillo barato de revista mediocre. Incluso cuando el autor es consciente que terminará tratándose de una medianía. Tirar balones fuera, la clásica perorata del reportaje preview.
Que el desarrollo de Wanted se esté realizando en la ciudad condal no justifica ni respalda nuestro entusiasmo: Grin tiene entre manos un título sólido, interesante y maduro. Un juego de acción que se atreve a darle la vuelta a uno de los esquemas jugables más atrofiados y resobados de la generación: las coberturas como eje (Kill Switch, Gears of War, Uncharted, Dark Sector, etc.) se reinventan en Wanted como una imposición ante su tradicional función como vía de escape. Podemos disparar con el efecto balístico de la película, acertar en cámara lenta los proyectiles de los rivales, apuñalar en cuerpo a cuerpo o despistar nuestra posición disparando ráfagas ciegas.
Durante la demostración y la visita al estudio, se hizo hincapié en la mecánica y sus posibilidades. «Cuando ideamos el esquema jugable no teníamos aún en mente asociarlo con la franquicia Wanted, fue Universal quienes compraron la idea» confesó Emmanuel Marquez, productor de Grin. En Wanted nuestro protagonista se moverá de forma fluida, sigilosa y letal entre las diferentes coberturas. La recompensa emocional positiva que el jugador recibe al destrozar un cráneo con una bala curvada no es mero artificio, es su fin. De este modo, aquí el título adquiere tintes arcade, al exigirnos en cada pasillo lo mejor de nosotros y encadenar cada vez, más muer tes ejecutadas de formas más espectaculares y grandilocuentes.
El juego comienza justo donde acaba la película, tras la redención de Wesley. Grin trabajaba en el videojuego mientras se producía la película, por lo que no resulta ser estrictamente una adaptación, sino una segunda interpretación del tebeo. Conscientes del interesante material de Top Cow, alternaremos misiones de Wesley y su padre en formato flashback, con continuas referencias y guiños al material original (desde su ceñido traje de asesino a su pasión por sus propias armas; hay que señalar que el propio Mark Millar ha supervisado el guión del videojuego).
Claro, que el material del que parten es magnífico: Mark Millar publicó junto a J.G. Jones uno de los tebeos más conscientes y agitanervios de la década. La película del excéntrico Timar Bekmambetov, es el nirvana en cuanto a excesos y glamourización de la violencia. Vamos, que salvo catástrofe, blanco y en botella.



