A la hora de analizar este título me asalta una duda que traslado de inmediato al (que en las fi estas me gusta presentar como) redactor-jefe e ideólogo de Xtreme: «¿Lo puntúo como juego o como compra?». El señor Tones lo tiene claro y afi rma con rotundidad: «Como juego». Y es que este matiz, normalmente innecesario, en este caso es importante porque, además del juego, el pack de Wii Play incluye un mando y su precio conjunto supera en sólo unos euros al del controlador por separado. De este modo, se convierte en una compra redonda para los usuarios que tuvieran pensado adquirir un segundo mando. Pero nuestra nota responde a un análisis del juego en sí y, en este sentido, hay que decir que es uno de los títulos más fl ojos que hemos probado para esta plataforma. Los nueve minijuegos (que tendrás desbloqueados en menos de media hora) son un instrumento perfecto para familiarizarse con el mando de Wii y sus posibilidades pero la diversión que ofrecen deja en la mayoría de los casos bastante que desear. El billar es soberbio, el campo de tiro tiene su gracia y el minimalismo del juego de tanques es extrañamente adictivo, pero el rollito ¿Dónde está Wally? del Busca Miis o el soporífero juego de pesca bajan demasiado el listón de la recopilación.