Cada vez que pensamos en Table Tennis, nos vienen sorpresas a la mente. En su día lo fue para 360, conformando uno de los juegos más exigentes para la aún joven consola. Y ahora lo es para Wii, aportando algo que los propios juegos de Nintendo no aportan: aprovechar el complejo sistema de control de la consola para ofrecer simuladores deportivos realistas y que exigen dedicación. Table Tennis supera a cualquier otro juego de tenis (o tenis de mesa) desde el momento en el que ofrece tres sistemas de control: Standard (sólo con el wiimote), Sharp Shooter (que ofrece equilibrio entre la precisión de control y la sencillez jugable, al usar el nunchaku para ubicar la pelota) y Control Freak (para, como su nombre indica, maniáticos del control, ya que todas las variables de la partida, incluida la posición del deportista, quedan en manos del jugador). Aunque sin la práctica necesaria, Table Tennis se puede convertir en el habitual catálogo de aspavientos propio de los juegos de Wii, todo parece indicar que la profundidad que caracterizó a la versión de Xbox 360 se verá replicada.