No queremos ir de cínicos: simplemente habría que ser estúpido para despreciar el descomunal valor comercial que tiene juntar, por primera vez, a Mario y Sonic (hace años, rivales encarnizados desde sus respectivas plataformas), y más aun hacerlo en el marco de los inminentes Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Nintendo ha prestado a sus personajes y Sega se ha ocupado del resto. Parte del equipo que hizo posible en su día Decathlete (tanto en recreativa como en la adaptación a Dreamcast) se puso a trabajar junto al Sonic Team para recrear las 20 pruebas que componen esta producción para Wii, en la que junto a pruebas clásicas del olimpismo como los 100 Metros Vallas, podremos encontrar otras de corte fantástico, todos ellas destinadas a provocar risas y piques entre los cuatro jugadores.
Desde los lejanos tiempos del Track & Field de Konami o el Summer Games de Epyx, olimpismo y enfrentamientos multijugador siempre han sido una combinación insuperable. Si en los años ochenta destrozabas botones de teclado y joysticks, ahora será tu propio cuerpo lo que acabe para el arrastre, ya que cada prueba exige un uso diferente, y en algunos casos agotador, del wiimote y el nunchaku. Y algunas competiciones, como la natación, reclaman hasta cuatro diferentes formas de mover los mandos, dependiendo del personaje elegido.
Teniendo en cuenta la popularidad (y los destrozos en los salones) que han provocado las pruebas de Wii Sports, no puedo ni imaginar la que se va a liar cuando cuatro adultos se pongan a sacudir los brazos como posesos, buscando llegar primero a la meta o batir ese dichoso record del vecino del quinto. El multijugador es sin lugar a dudas el gran atractivo que tiene Mario & Sonic En los Juegos Olímpicos porque, sinceramente, jugar a algo así en solitario, no tiene demasiado sentido salvo el de quemar calorías sentado en el sofá, sin necesidad de condenar nuestra alma en el intento. Y ya sabeis a que me refi ero, cochinos.
Pero si tu única opción es jugar en solitario (por ser un huraño, tener una familia con brazos de arcilla, etc), tampoco desesperes. Sega ha incluido un Modo Desafío y los divertidos minijuegos de Galería, en el que tu habilidad será recompensada con chascarrillos y anécdotas sobre los Juegos Olímpicos.
El gran repertorio de pruebas, unido a la variedad de personajes (incluido tu propio Mii) logran dotar al juego de gran longevidad. Eso siempre que si volvemos a repetir, se disfrute en compañía de otros. Jugando solo se acorta bastante la diversión.
Además, Mario & Sonic En Los JJ.OO añade un atractivo extra para los fans del retro y los mitómanos, ya que además de los atletas a seleccionar (que van desde Tails a Bowser, de Peach a Knuckles), el estadio está plagado de personajes secundarios de ambos universos. Desde Chaotix ejerciendo de juez en jabalina a Lakitu midiendo, desde su nube, el salto de longitud.