No tiene más misterios ni ha cambiado sustancialmente desde que lo probamos en versión beta: Ghost Squad es sencillo, honesto, sufi cientemente divertido y prácticamente propio de una generación anterior en lo técnico. A mí esto último, personalmente, me trae sin cuidado teniendo en cuenta todo lo anterior y la oportuna recuperación en la consola de Nintendo de un género, el de las pistolas de luz (que en este caso no son de luz) que tiene mucho sentido en un sistema como Wii (de ahí la aparición del Wii Zapper, vaya). El juego propone tres escenarios por los que avanzar sobre raíles disparando a todo lo que suponga una amenaza y, en ocasiones, tener que elegir muy bien los objetivos para no dañar rehenes, y desbloqueando zonas de cada escenario a las que poder acceder en sucesivas nuevas partidas. El sistema de puntería es tolerable, pero no perfecto. Tomen nota, desarrolladores.