Más de centenar y medio de personajes. Sólo la prolífica obra de Akira Toriyama podría producir tan ingente cantidad de luchadores y dotarles a todos ellos de carisma. Budokai Tenkaichi 3 se convierte así, por cantidad, en la entrega más ambiciosa que se pueda jugar sobre Bola de Dragón.
Cantidad, y calidad. Tenkaichi 3 retoma el sistema de grandes escenarios y combates espectaculares en un calco de la épica y pirotecnia del anime original. Si en la anterior entrega para Wii teníamos un control original pero poco pulido, en esta versión se mejora la captura de movimientos para que ese kame- hame- ha que llevas años ensayando frente al espejo tenga un reflejo perfecto en el propio juego. Pero este control sólo se explota en los ataques especiales y en las embestidas... hacer lo contrario sería más divertido, pero a la vez tan agotador como una sesión en la cámara de gravedad de Vegeta.
En esta entrega se ha sacrificado la variedad del Modo Historia en favor de más modos de juego, siendo la principal novedad para Wii el Modo On-line. Y es una pena, porque esta modalidad prometía trasladar la épica de estas peleas a jugadores de todo el mundo... de no ser por un molesto lag que hace que la espera para combatir nos lleve a concentrarnos en desbloquear a más luchadores.
Tenkaichi 3 es el sueño húmedo de todo fan de la serie original. Ahí están Arale, Número 8 o Devilman, pero también Goku, Yamcha, Krilín, Célula o Freezer con nuevos ataques y animaciones sencllamente perfectas. Espectacular y rabiosamente divertido, este juego vuelve a demostrar que una obra imperecedera jamás agota su tirón.
CONCLUYENDO
Bola de Dragón es algo así como el castigo irónico que Homer sufrió en el Infierno: por más rosquillas que le daban, nunca se hartaba. Nosotros tampoco, y menos con productos tan completos y divertidos como el último Tenkaichi.