En su estado actual, el espejo mágico no sirve de mucho. Tendrás que ir a visitar al vidente que vive en el bosque para «recargar» sus propiedades mágicas. Sal de Argonia y pon rumbo a la tienda del buhonero que hay a mitad de camino entre Argonia y Bacará. Una vez en la tienda, consulta el mapa y fíjate en un pequeño sendero que se abre al Noroeste de la tienda. Sigue ese camino hasta que llegues a la pequeña choza del anciano. Cuando llegues no estará en casa, así que echa un vistazo al interior y sigue el sendero en la misma dirección hasta llegar a un manantial. Tras la secuencia, vuelve a casa del anciano. Te explicará que para recargar el espejo, tienes que navegar por el pequeño estrecho que separa el continente en el que te hallas y el continente que queda justo al Norte. En la parte más estrecha hay un arco de piedra. Navega por esa zona con el espejo en el inventario de cualquiera de tus personajes, y cuando el Dragón Marino ataque, usa el espejo en combate. Tras acabar con el monstruo marino, usa el Telerregreso o navega hacia las ruinas tenebrosas. Allí tendrás que colocar el espejo en el monumento que está frente a la entrada para poder entrar.