Este bellezón ya compite por el título de juego más radicalmente bonito del catálogo de una consola que, con su potencia y la extraordinaria calidad de su pantalla, está singularmente dotada para juegos como éste o como LocoRoco (nada sorprendentemente, de los mismos creadores): siluetas definidas, colores de contrastado loco y fantasía simbólica a destajo. Para polígonos de calidad pre-PS2 ya tenemos... ehm... la PS2.
Poco se sabe aún de las características de este juego que promete mezclar elementos de acción y bemani. Mediante la pulsación rítmica de los botones de la consola habrá que conducir al ejército Zigoton por 30 misiones repartidas por 20 niveles. Viva la pureza lineal.