1 DRAGON’S LAIR 1 Y 2
Las cifras de Dragon’s Lair son apabullantes: 6 años de trabajo, 70 animadores 50.000 dibujos (24 para cada segundo de animación), 1’3 millones de dólares de presupuesto, 4000 dólares por máquina... y todo para sólo 27 minutos de animación interactiva. Sin embargo, las andanzas del buen Dirk en pos de su amada Daphne tuvieron un éxito espectacular, y sentaron las bases para los juegos de animación en laserdisc. Tras recaudar 32 millones de dólares en salones de arcade, la franquicia Dragon’s Lair se convirtió en un apetitoso bocado: Space Ace, una aventura galáctica obra del mismo estudio, se lanzaría el mismo año (1983) con una animación igualmente soberbia e idéntico sistema de control. Los desacuerdos económicos,entre Bluth y Dryer impidieron, sin embargo, que Dragon’s Lair 2 viera la luz hasta el año 91. El éxito de los tres títulos dio origen a una gran cantidad de adaptaciones a consolas y sistemas domésticos. Una empresa canadiense, Digital Leisure, ha editado versiones remasterizadas, incluso en Blu-Ray.
2 BEGA’S BATTLE
Infecto título de Data East (1983) que utiliza escenas animadas del manga Harmagedon únicamente como fondo y a modo de cutscenes. El juego en si es un simplísimo shoot’em-up de scroll vertical en el que deberemos maniobrar a un robot hemipléjico que combate contra enemigos absurdos: ladrillacos, angelotes, formas geométricas... En su periplo contra Varga, el alienígena que pretende dominar la Tierra, Bega rescatará a tres amigos, Luna, Jobe y Sony, que le proporcionarán diferentes armas y habilidades. Jugabilidad irrisoria para un título feo con ganas.
3 STAR RIDER
Sin duda uno de los juegos estéticamente más bellos con los que nos hemos topado. Star Rider es un juego simple de conducción creado por Computer Creations y Williams en 1984. La mecánica del juego es sencilla: seguir el circuito evitando chocar con los obstáculos y con el resto de participantes (no, no hay opción multijugador, evidentemente). Lo que hace destacable a Star Rider son sus extravagantes gráficos, una espectacular mezcla vectorial de psicodelia, cubismo y futurismo. Las carreras transcurren en el denominado Cosmodrome, por pistas con nombres de pistas como Cubitania, Stalacta o Hexagonia.
4 ESH’S AURUNMILLA
Este título de nombre impronunciable es obra de Funai, los autores del shooter psicodélico Interstellar Laser Fantasy (también para laserdisc). Editado en 1984, Esh’s Aurunmilla es uno de los más deshonrosos clones de Space Ace que es, a su vez, una adaptación formal, temática y funcional del clásico Dragon’s Lair a un escenario galáctico. El protagonista, un tal Don Javis, es una especie de zoquete espacial que recorre el cosmos tratando de recuperar a su novia Sindy, la princesa, de las garras del malvado emperador Esh. ¿Les suena? ¿Y si a eso añadimos que el bueno de Don Javis no cuenta más que con una vulgar espada para superar los sucesivos obstáculos? A pesar de copiar el sistema de juego de Dragon’s Lair, la calidad de la animación comparada con el título de Bluth era tan baja que este título pasó directamente al olvido.
5 ASTRON BELT
Astron Belt estaba destinado a ser el primer videjuego popular en laserdisc (dado que Quarter Horse pasó casi inadvertido). Sólo el gran éxito de Dragon’s Lair eclipsó las posibilidades de este interesante shoot’em-up vertical que tomaba secuencias de películas de ciencia ficción (como Star Trek II: The Wrath of Khan o Battle Beyond the Stars, una serie B de aventuras espaciales de Roger Corman). Desarrollado por Sega en 1983 y licenciado por Bally Midway en los EEUU, Astron Belt sentaba las bases de otra forma de jugabilidad en laserdisc, menos lineal, más basada en la pericia del jugador.
6 US VS THEM
Desarrollado por Gottlieb / Mylstar en 1984, Us Vs Them era un sorprendente matamarcinos obra de Warren Ellis, creador también del mítico Q-Bert. El juego rezumaba calidad y humor, poniéndonos a los mandos de unas veloces aeronáves con las que debíamos defender la tierra de una invasión alienígena. Como en Astro Belt y derivados, la nave y los enemigos eran sprites generados por ordenador, mientras que los fondos eran imagen real. Las fases de scroll vertical se alternaban con otras de scroll horizontal, e incluso era posible girar la nave con un mando de la máquina para atravesar determinados obstáculos. El juego mostraba secuencias intermedias que narraban la invasión alienígena y las reacciones de la población antre los combates aéreos que protagonizábamos. Escenas con malos actores increiblemente entrañables.
7 G.P. WORLD
Sorprende título de conducción desarrollado por Sega en 1984. El juego es una especie de Grand Prix, un juego de carreras de Fórmula 1 con la particularidad de que todo, salvo el coche, es imagen real. G.P. World es interesante porque muesta las posibilidades de un formato que nunca fue aprovechado del todo. Permitía jugar hasta en 3 circuitos distintos y el manejo era, cuando menos, defi ciente, pero aunque la deteccion de colisiones es muy primitiva, el juego funciona y resulta sorprendente aún hoy en día la sensación de realidad que ofrecen sus fondos digitalizados
8 MAD DOG MCCREE
Si incluimos a Mad Dog McCree en nuestra lista de destacados no es precisamente por su calidad, sino más bien por ser uno de los últimos ejemplos, mucho más reciente que los otros expuestos, de juegos basados en el laserdisc como soporte. El juego es obra de American Laser Games, una compañía de Nuevo México especializada en juegos arcade que utilizan pistolas. Sí, sí, como el House of the Dead, o aquel mítico Operation Wolf. Esta tecnología se desarrolló inicialmente como método de entrenamiento para soldados y policías, pero sus posibilidades lúdicas no podían dejar de ser aprovechadas cuando comenzó a despuntar el mercado del software de entretenimiento. Mad Dog McGree es, por tanto, un shooter de pistola que sólo podía jugarse en máquina de arcade. El juego nos enfrentaba al malvado "Perro Loco", un desarrapado que había encerrado al sheriff local y secuestrado al alcalde y a su hija. Debíamos recorrer el pueblo buscando pistas que nos llevaran a su escondrijo, liquidando a sus secuaces a base de tiro en la jeta. Gozó de cierto éxito en nuestro país, y se le podía encontrar, a principios de los 90, en bastantes salones recreativos. Uno de los últimos juegos laserdisc que se hicieron.
9 BADLANDS
Otro título de 1983, Badlands suponía el intento de Konami, asociada con el desarrollador Centuri, por hacerse con una pieza del codiciado pastel de los juegos en laserdisc que Dragon’s Lair había descubierto. Copiando mecánica y desarrollo, el juego es una película de vaqueros de dibujos animados que narra las visicitudes de Buck, un vaquero rubio, blanco y probablemente muy heterosexual, que ve, en la presentación del juego, cómo su mujer y su hijo son vilmente balaseados por unos desalmados cuatreros. Sin recibir explicación ni excusa alguna ante tal acto, Buck decide enfundarse las botas, ponerse doble camiseta y salir a la busca y captura de tan rufi anes forajidos. Un argumento, por tanto, muy alejado de la fantasía heroíca, pero igualmente trufado de tópicos, con nuestro héroe recorriendo medio Oeste americano enfrentándose a todo tipo de peligros: osos voraces, bestias del pantano, indios malencarados y, por supuesto, los desalmados pistoleros, a los que irá eliminando sin piedad uno por uno. Sin llegar a las cotas de calidad de la obra de Don Bluth, lo cierto es que Badlands tiene muy buen aspecto, y de hecho tuvo bastante éxito.
10 SUPER DON QUIXOTE
Otra terrible imitación de Dragon’s Lair, que seguramente nunca se vio por nuestro país, nos pone en la piel de... ¿lo adivinan? Un héroe rubio, algo torpe, que blande una espada en busca de otra maldita princesa en manos de otro maldito mago maléfi co. No esperemos por tanto mucha originalidad en este título. Sí abundantes cotas de humor, quizás involuntario, cuando veamos a nuestro Don Quijote enfrentarse con momias, vampiros, sacerdotisas mayas y, como no, un dragón fi nal. El juego se lanzó como parte de un sistema de cabinas universal de laserdisc. Otros juegos que iban a salir para este sistema, y que murieron antes te nacer, tenían sugerentes títulos como Time Slip, Space Dracula o Circus Circus.