Quince de septiembre. Una de la tarde. Centro de convenciones ExCeL London. Una hora después de lo previsto (y con nuestras uñas aún más mordidas que de costumbre) arranca el evento de presentación de Wii en Europa. Tras las intervenciones de Laurent Fisher (Jefe de Marketing Europeo de Nintendo) y Satoru Shibata (Presidente de Nintendo Europa) cantando alabanzas acerca de Nintendo DS y el éxito de ventas a escala mundial, Wii entra por fin en escena. Shibata agarra los mandos y comienza un combate de boxeo a distancia contra Satoru Iwata (Presidente de Nintendo)... Tras unos cuantos derechazos, el «superjefe» de Nintendo (que el día antes había comparecido en la conferencia nipona) aparece desde detrás de una cortina entre una ovación generalizada. Como ya hiciera en la conferencia previa al E3, Iwata comienza su discurso con la declaración de intenciones que se ha convertido en la nueva política de la Gran N, volviéndola a colocar en la cresta de la ola lúdica: acercar sus productos a sectores de la población que nunca antes habían mostrado interés por los videojuegos. Después, la explicación de los canales Wii (que os detallamos unas páginas más adelante), un partido de tenis con Wii Sports en el que Fisher y Shibata pierden ante los tenistas Tim Henman y Greg Rusedski, y algunos datos sobre los primeros juegos. Y entonces llega el momento: por fin sabremos cuánto habrá que esperar para adoptar a Wii en nuestros hogares (y lo que tendremos que ahorrar para ello). En la pantalla una primera cifra: 2006. Alivio (entre los que se atrevieron a dudar) y aumento exponencial de la expectación general, disipada momentos después con el anuncio de la fecha definitiva: 8 de diciembre. Con ella, nos asalta una pregunta: «¿Qué pasará en España, donde ese día es festivo?». Para otros llega una respuesta: «Sí, Nintendo cumple lo que promete ». Que para jugar con los usuarios ya están otros...