Hasta Londres nos desplazamos para disfrutar durante unas pocas e intensas horas con el título que representa la gran esperanza para los aficionados a los RPG «americanos». Y la experiencia no pudo convencernos más de que, como en su día ocurrió con la entrega anterior, Oblivion será uno de esos juegos que justifiquen por sí mismos la compra de la máquina. Los usuarios de consola hemos tenido pocos exponentes de este subgénero (de hecho Morrowind era una conversión de un juego de PC), pero sus posibilidades pueden hacer palidecer incluso al mejor juego de rol japonés. En lugar de crear una elaborada historia, carismáticos personajes y un desarrollo predefinido, la nueva producción de Bethesda nos coloca en el centro de un gigantesco mundo fantástico medieval, en el que podremos encarnar al personaje que deseemos. Decenas de razas, clases, profesiones e incluso signos astrales determinarán las características de nuestro protagonista, mientras que nosotros mismos definiremos su aspecto físico. El estilo de juego que en su día pusieron de moda Lands Of Lore o Anvil Of Dawn sigue siendo el utilizado, aunque adaptado a los tiempos. En primera o tercera persona veremos evolucionar al héroe (o heroína) mientras despacha a los enemigos en tiempo real, se relaciona con cientos de personajes secundarios o explora las mil y una localizaciones diferentes y de todo tipo: castillos, ciudades, tumbas, bosques... Un universo sin tiempos de carga que recorreremos a pie, en caballo o mediante distintos tipos de teletransporte, y en el que cada habitante cuenta con una existencia independiente y propia. Como reza la publicidad del juego, «Vive Otra Vida En Otro Mundo». Seguir la historia principal mediante las misiones que se nos encargan, alistarnos en el ejército o ingresar en una cofradía (guerreros, magos o ladrones); recoger hierbas para crear pócimas, cazar y pescar, meternos a gladiadores... Y si la mecánica ofrece una libertad absoluta y una profundidad sin precedentes, el apartado técnico no se queda atrás. La tan discutida potencia gráfica de la consola de Microsoft se apreciará con total claridad gracias al uso de los efectos pixel-shaders, soft-shadows, parallax mapping y demás términos que se traducen en un aspecto vibrante y realista al cien por cien, todo ello en alta resolución. Además, decenas y decenas de líneas de texto se han doblado para que los ciudadanos de este universo hablen por ellos mismos (nos tememos que en inglés, eso sí), y el juego estará traducido al castellano cuando llegue hasta nuestras tiendas a finales del mes de marzo. Todo lo que se puede decir de Oblivion resulta escaso si lo comparamos con la extensión (en todos los sentidos) de la experiencia de juego que ofrece. El mes que viene, un nuevo acercamiento a este fenómeno.