Sin Dios ni amo
Un par de semanas antes del E3 tuvimos la audacia de viajar a Los Ángeles para visitar las ofi cinas de Pandemic y probar en primicia la secuela del monumental Mercenaries, tanto en Xbox 360 como en PS2. Los niveles de libertad y de destrucción de la primera entrega se han multiplicado, encarnando de nuevo a un mercenario capaz de cambiar de bando con la misma facilidad que destruye un edifi cio de diez pisos con explosivo C-4.