Se trata de uno de los géneros que más discusiones ha motivado en la Redacción. Xtreme, una vez más, está dividida: la facción nazi-octogenaria, comandada por Nemesis, afirma que Geometry Wars y sus múltiples clones son moderneces sin chicha jugable. Otro bando, defendido con uñas y dientes por los abajo firmantes, creen que el éxito de Geometry Wars no sólo ha propiciado una interesante evolución del gameplay de los matamarcianos, sino que ha recuperado el sabor, la dificultad y el espíritu de uno de los géneros sintomáticos de los videojuegos.
En nuestro número 168, en la embrionaria Línea Alterna de un suplemento Xtreme aún alojado en el cálido interior de la Superjuegos Vintage, repasamos la polémica historia de Geometry Wars y su relativa falta de humildad: Bizarre, creadores del juego como un extra incluido en Project Gotham Racing 2, fusilaron conceptos que databan de juegos como Robotron 2084 o Tempest. Su gran acierto: convertirlo en el gran hit de Xbox Live Arcade con el renovado y brillante Geometry Wars Retro Evolved, y mutar la necesaria abstracción conceptual de los clásicos en una simple y furiosa elección estética. Los problemas llegaron con los clones. Decenas. Cientos de ellos. Gratuitos y al alcance de cualquiera con una conexión a Internet.
El más popular y polémico fue Grid Wars 2, un juegazo que muchos consideran superior incluso a Geometry Wars por su componente refl exivo. Bizarre y el creador de Grid Wars 2, Mark Incitti, se enzarzaron en una avalancha de acusaciones que acabaron con una amarga conclusión: Bizarre, negando las obvias raíces de Geometry Wars, estaba negando a la vez sus grandes virtudes.
Secuela galáctica
Por eso, lo mejor que podía hacer Bizarre era agarrar su shooter abstracto e intentar ampliar su alcance, reformular su mecánica y magnifi car sus posibilidades. El primer resultado de ese intento es Geometry Wars: Waves, presente en Project Gotham Racing 4. El segundo es este Galaxies que llega para Wii y DS. En ambos, la novedad más clara es el control: en Wii se apunta con el wiimote, en una curiosa hibridación con los juegos de tiro al blanco (aunque hay opción, por supuesto, a una confi guración de control con el mando clásico de Wii que funciona exactamente igual al pad de 360); en DS, la nave se controla con la pantalla táctil, al estilo de FPS para la portátil como Metroid Prime: Hunters o Call of Duty 4.
Lo que desde luego ha tenido claro Bizarre es que tenía que ampliar la oferta del original. Siendo el primer GW un huevo de Pascua dentro de otro juego, estando aún disponible la versión de Live Arcade, muy barata, y existiendo decenas de clones por la cara, si Galaxies iba a salir a precio completo había que compensar a los compradores. Bien, en ese sentido no nos podemos quejar: Galaxies tiene el doble de enemigos de su precedente, 10 galaxias que explorar y un total de 64 niveles. Y multijugador, claro, la gran novedad: cooperativo, versus y un modo minigaláctico con diez niveles extra. Es decir, una experiencia geométrica más completa, aunque aseguramos que la mecánica es esencialmente la misma.
O casi. Una de las grandes novedades son los Geoms, una especie de moneda que no solo multiplica la puntuación progresivamente (¡hasta x150!), sino que sirve como moneda para, entre nivel y nivel, comprar mejoras para la nave. Como estos tesoros se quedan donde explotan los enemigos y desaparecen al poco tiempo, se obliga al jugador a que penetre en el corazón de la batalla, y no que se quede junto a la relativa seguridad que proporcionan las barreras que delimitan los niveles.
Estas barreras, de diversas formas y configuraciones, y junto a los nuevos tipos de enemigos (algunos de ellos de tipo pasivoagresivo), son la otra puntilla que mejora el gameplay del original: hay niveles estructurados como laberintos, otros como campos de minas, otros como estrechos cubículos. Por asombroso que parezca partiendo de una base tan elemental, Galaxies consigue obligar al jugador a que se plantee el desafío de cada nivel de una manera distinta.
Es cierto que los hipnóticos efectos de partículas de la versión de 360 pierden algo de lustre en Wii y, por supuesto, en DS, donde a pesar de la dignísima conversión, el juego se acerca más al Geometry Wars original de PGR2 que a Retro Evolved. Pero excepto puntualísimos momentos de ralentización en la versión DS, el juego lanza decenas de enemigos simultáneamente al jugador sin que el ritmo se resienta.
Es decir, Galaxies es Geometry Wars en estado puro. Ergo: es uno de los mejores juegos que puedes comprar con tu dinero.