Porque ya solo esa frase contiene cuatro palabras clave: «steel», «flesh», «fi re» y «beast». Con eso y unos taparrabos se podría componer un hit de Manowar... La sentencia continúa con un «fue hecha para un dios no para un... roadie». Y se la dice un pobre desgraciado al protagonista de Brütal Legend a propósito de la hebilla de su cinturón. La que, según explica el propio Schafer, hará que acabe atrapado en una dimensión alternativa. El roadie en cuestión es Eddie Riggs (en honor, suponemos, de Eddie, la mas- cota de Iron Maiden, y Derek Riggs, su creador), y en el mundo en que se verá atrapado, la humanidad está sometida por una raza de demonios liderada por Lord Dolivicus.
Brütal Legend nos tiene como locos con tan sólo un trailer a la vista, porque parece lo más cercano en espíritu a The Pick of Destiny, pero en bruto, que va a parir el mundo del videojuego. De hecho, el propio Jack Black pondrá voz a Eddie, y grandes del heavy harán lo propio: Rob Halford (Judas Priest), Lemmy (Motörhead) y Dio (cuyo papel es secreto, pero apostamos por el malísimo Dolivicus). Será un juego de acción en tercera persona, en entorno abierto, y Eddie deberá formar un «ejército heavy metal de destrucción», Schafer dixit, en un mundo en que «crecen espadas en los árboles y hay minas de partes de motocicletas ». Eddie contará con un hacha como arma principal, y una guitarra, para desencadenar el verdadero poder del metal con el que masacrar demonios y niñatos emo. Inspiración nórdica y humor peludo en un juego de acción jevi. Te queremos, Tim.
TIim Schaffer, ese jevi desconocido
Podría sorprender que Schafer se desmarque con un juego tan, a priori, atípico como Brütal Legend: fantasía de portada heavy convertida en acción 3D y un humor bruto dirigido, no hace falta engañarnos, a los más iniciados en la, ejem, cultura del metal. Pero, desde luego, no es algo que le pille de nuevas.
Brütal Legend lleva años en proceso de maduración, según el propio Schafer. ¿Recuerdas al heavy grandote de Day of The Tentacle? Pues Hoagie, que así se llamaba, se basó en el roadie de Megadeth que Schafer conoció hace mucho años y que es, también, la inspiración principal de Brütal Legend. Por no hablar de Full Throttle, su cosmogonía motera y su banda sonora a cargo del grupo de hard rock The Gone Jackals.