Los dos grandes del género se verán las caras, por primera vez, en la nueva generación; Infinity Ward ya ha movido ficha, con uno de los mejores títulos de los últimos tiempos, Call of Duty 4, y ahora le toca el turno a DICE. Y sí, hemos dicho «grandes»,¿o acaso creíais que BattleField 2: Modern Combat sería la única aportación de los suecos al género en la nueva generación?
La experiencia de DICE con los shoot’emups, sobre todo en PC, y con las máquinas de nueva generación (ya el BF2: MC de Xbox 360, hace dos años, impresionaba) nos hace presagiar un auténtico éxito para Bad Company... y qué demonios, lo hemos jugado durante dos días y nos ha parecido una auténtica bomba.
Esta nueva entrega de la saga para PS3 y Xbox 360 incluye todo lo que ha hecho grande a la saga en PC: una jugabilidad exquisita, vehículos de todo tipo, un Modo Multijugador capaz de plantarle cara a Call of Duty 4 y, algo esencial en las consolas de nueva generación, un Modo Historia en condiciones (recordemos que Battlefield es una saga multijugador), así como un motor gráfico como no hemos visto antes en PS3 y Xbox 360.
Frost Bite, el nuevo engine de DICE
Lo primero que salta a la vista de Bad Company es su impresionante motor gráfi co: suavidad, física realista, partículas, efectos de iluminación, entorno que reacciona a nuestro fuego... «bueno, todo lo que llevan los demás juegos actuales, pero más y mejor», como dijo Patrick Bach, productor del título de DICE). La culpa la tiene el engine Frost Bite, avanzadísimo motor que gobernará todas las producciones de Digital Illusions desde Bad Company y que controla todos y cada uno de los elementos del juego. Física, protocolos y estructura de juego on-line, scripting del Modo Historia, todo, incluso el sistema de sonido 5.1, es controlado por el impresionante Frost Bite.
El motor también se encarga de gestionar un elemento que sus creadores han llamado«destrucción táctica», y que consiste en hacer prácticamente todos los edificios y estructuras vulnerables a explosivos y armas de gran calibre. Si hay un enemigo en un edificio disparando desde una ventana, no hace falta que pierdas tiempo apuntando: lanza un misilazo para cargarte media pared y elimina con facilidad a tu enemigo. Es dificil explicar el espectáculo que se produce al reventar cualquier muro: partículas, humo, ladrillos volando...
El modo multijugador, que pudimos probar durante toda una mañana, es lo sufi cientemente original como para no ser comparado con COD4, tanto en su desarrollo como en las sensaciones que transmite... esas que te obligan a jugar una ronda más hasta que se te hace de día. Y basta tener en cuenta que los desarrolladores han tenido el buen tino de asesorarse por los campeones suecos de Counter Strike para mejorar la experiencia multijugador, para saber que Bad Company será uno de los grandes de la red.