Preview
Race Driver Grid
Codemasters sigue empeñada en revitalizar sus sagas más populares. Ahora le toca el turno a Race Driver.
Y parece ser que la forma de conseguir este loable propósito va a ser la misma que empleó con la última entrega de la serie Colin McRae, y que le dio tan buenos resultados. De hecho, si te fijas han añadido, como en aquella, una corta palabra como subtítulo (DiRT para Colin, GRID para ésta). Y también han empleado el mismo motor gráfi co, lo que salta a la vista. El conjunto de herramientas empleadas por los desarrolladores, y conocido como Neon, sirve para volver a poner en pantalla coches reales realmente impresionantes (valga la redundancia), así como circuitos que se permiten ser mucho más bellos y espectaculares que en el juego de rallies, en parte, sobre todo, a que correr por las calles de Milán, Shibuya o San Francisco (por poner un ejemplo de los trazados incluidos en esta entrega) es bastante más llamativo que hacerlo por los montes de la aburrida campiña inglesa.
Además, el motor que gestiona los daños en los vehículos y que ya nos asombró en DIRT, vuelve a estar incluido aquí, por lo que los accidentes alcanzan también unas grandes cotas de espectacularidad, y te podrán dejar fuera de la carrera de forma inmediata.
Como dicen los creadores, se han centrado para el desarrollo del juego en la conducción pura y dura y en la diversión que genera. Distintos tipos de pruebas (circuitos reales como el del Jarama o el de Le Mans, sumados a los recorridos urbanos e incluyendo incluso competiciones de derrape) que se irán sucediendo mientras el jugador adquiere experiencia y dinero que le permita adquirir nuevos bólidos. Y este interés por la diversión también se nota en el sistema de control, que se ha vuelto mucho más arcade -y menos duro-, quizás demasiado, aunque los fallos durante la carrera siguen estando igual de penalizados que en anteriores entregas.