sábado, 30 de agosto de 2008 Buscar

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Mondo Píxel: El nombre técnico es idiotez

03/07/2008

John Tones

Mondo Píxel: El nombre técnico es idiotez

Hay un momento en la vida de cualquiera que se dedique a la crítica y el análisis con cierto componente de refl exión (sí: existe crítica no reflexiva; se hace en revistas que venden más que nosotros) en el que hay que respirar hondo. Desconectar el monitor, mesarse los cabellos, soplar, soplar más, restregarse los ojos y murmurar «no me lo puedo creer». Y entonces, hacer acopio de energías, encender el monitor y buscar una explicación.

Porque yo no comparto que un juego como Manhunt 2 deba ser prohibido, pero comprendo e incluso a veces empatizo con la gente que cree que sí debe serlo. Porque es inmoral, porque es peligroso, porque no es bueno. No estamos de acuerdo, pero puedo ponerme en esa situación.

Con lo que no puedo coincidir, ni siquiera con un supuesto empático, es con la voluntad de prohibir The Wheelman porque se desarrolla en Barcelona. Como es un juego de acción, hay actividad violenta en las calles virtuales de la ciudad. Y eso es feo. Montserrat Ballarín, concejala de Educación del Ayuntamiento de Barcelona, ha decidido que un Vin Diesel virtual poniendo patas abajo versiones poligonales de localizaciones auténticas de la ciudad es perjudicial para la imagen de la ciudad, y eso convierte el título de Midway en un producto susceptible de ser prohibido.

Ahora cierren los ojos, mésense los cabellos,todo el proceso... y reflexionen: la señora Ballarín quiere prohibir un juego no por pernicioso, sino por antiestético. Porque cree que no coincidir con su sentido de la beldad urbana, ese que precisa de reproducciones de su ciudad tan tranquilas y pacífi cas como su contrapartida real, es peligroso.

Lo cual da pie a dos conclusiones, ambas muy escalofriantes. Primera, relacionar la estética con el Bien y con el Mal es peligroso, y es una actitud que nos ha dado notorios disgustos con el pasado. Segundo, no distinguir la realidad de la fantasía tiene un nombre clínico muy específi co. El problema es que normalmente no lo vemos asociado con tanta claridad a cargos públicos.

 

 

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