Dicen que no hay guerra que cien años dure, lo que traducido al mercado de los videojuegos viene a ser menos de un lustro. Desde que Call of Duty iniciase su andadura allá por 2003 de la mano de Infinity Ward, se ha labrado una reputación como uno de los juegos más intensos jamás creados, algo que ha ido refrendando en sucesivas entregas. Sin embargo, una sobrecarga de títulos de la Segunda Guerra Mundial (aunque con notables diferencias entre sí) y la repetición de esquemas presagiaban un cambio de rumbo en la saga.
Y así será con Call of Duty 4: Modern Warfare, ambientado a medio caballo entre Europa del Este y Oriente Medio, en lo que parece ser una coalición terrorista con capacidad de lanzar ataques nucleares, mientras el jugador se pondrá en la piel de soldados de Estados Unidos y Europa. Los escenarios variarán desde ciudades arrasadas por la artillería hasta densos bosques, el interior de un avión o barcos en mitad del mar, y cabe esperar que esta vez los entornos sean más dinámicos -léase destructibles- que en anteriores entregas. Con el cambio de era bélica se añaden nuevas posibilidades al juego como, tal vez, nuevos artilugios electrónicos que sirvan de apoyo o avanzadas tácticas de combate urbano. En invierno se despejará la incógnita en PS3 y 360.
5 escenarios que nos gustaría ver en futuros Call of Duty
Primera Guerra Mundial
Imaginad el aterrador primer encuentro con un tanque primigenio.
Futuro apocalíptico
Un Call of Duty abiertamente enfocado a la ciencia-fi cción debería existir.
Grecia clásica
Con 300 y God of War de plena actualidad, queremos un Spartan Call of Duty.
Call of Duty Final Fantasy
La intensidad de los CoD enervaría incluso al sosainas de Squall.
Call of Duty Operación Triunfo
Porque los que sólo juegan a Singstar también quieren un CoD.