Y es que, aunque parezca increible, el título que nos ocupa es una nueva entrega de la saga Mechassault que contó con dos capítulos en Xbox, y aunque parezca aún más increíble, conserva la misma mecánica. Haciendo gala de uno de los engines 3D más robustos que hemos visto en la portátil de Nintendo, esta producción de Backbone (los mismos de Death Jr.) te pone en la piel de un piloto de mechas en variadas misiones de destrucción y combate contra otros engendros mecánicos. Vista en tercera persona y con dos modos de control, igual de efectivos ambos (con el stylus o con el pad) para un desarrollo frenético. Una larga modalidad de campaña, con la posibilidad de controlar varios modelos de robot diferentes (incluso salirnos del mismo para explorar a pata, cosa poco recomendable) y un Modo Multijugador para un título que no ganará premios por su originalidad ni por lo bello de sus entornos, pero que demuestra a las mil maravillas que DS da para más que para entrenadores cerebrales y cosas por el estilo...