Inspirado en los clásicos Rescue Raiders y Choplifter!, el Glory Days: The essence of War de GBA aportaba buenas ideas que merecían ser refi nadas en esta segunda parte. Si bien el uso del lápiz de la DS se revela pronto como un mero gimmick poco práctico, la división de pantallas y, especialmente, el aprovechamiento de las funciones multijugador (hasta 8 jugadores simultáneos, divididos en dos bandos) sí completan y mejoran la idea original y hacen de éste un título destacable. El combate aéreo continúa siendo imposible, la campaña es corta y ciertos desequilibrios entre las diferentes unidades pueden frustrar al jugador en las fases más difíciles, pero Glory Days 2 consigue absorber con su ritmo frénetico, obligándo a alternar sin pausa el bombardeo de precisión, la protección de nuestras tropas, el rescate de civiles y la generación continua de unidades de tierra, auténticos Lemmings militarizados.