Qué bien haría Nintendo promocionando este espléndido juego de estrategia como la evolución natural de su línea de juegos de habilidad mental Touch! Generations . Y es que Advance Wars: Dark Conflict supone un reto mental muy superior al de Brain Training y similares. Y no será gracias a haber inventado nada nuevo: para empezar, se trata de una revisión del anterior Advance Wars: Dual Strike, cuya estructura permanece aquí intacta, y sobre la cual incorpora pocas, pero significativas mejoras. Pero, además, lo que Intelligent Systems ha logrado con esta serie no es sino adaptar al videojuego de una forma extraordinariamente accesible la esencia misma del wargame tradicional: el juego de guerra, de estrategia bélica por turnos, que nace en las pantallas del PC con Dune 2 (y su precursor, Herzog Zwei) y que se extiende hasta nuestros días mediante nombres tan sonoros como Civilization, Battle Isle o las versiones en tiempo real de Warcraft y Age of Empires, por nombrar los más conocidos. Uno de los géneros más antiguos, derivado de los clásicos wargames de tablero de Avalon Hill, MMP y GMT Games (asómate al mundo de Advance Squad Leader y alucina) que llevan ocupando las mesas del comedor de los jugadores más serios y «duros» desde mucho antes que existieran las videoconsolas. Pero un género que, complejo y hostil para el jugador menos sacrificado, y que, además,depende de un interfaz de cursor, apenas ha penetrado en el mercado de las videoconsolas, a pesar de la popularidad de que disfruta en PC.
Cañones hechos de seda
Si el único mérito de Advance Wars fuese tan sólo llevar al gran público un género como el wargame... ya sería motivo de celebración. Pero es que además la calidad de la serie de Intelligent Systems demuestra una producción mimada, una sensatez inusual y una espléndida visión global tanto del género como de los jugadores a los que se dirige el juego.
Diferencias con el anterior
Así, Advance Wars: Dark Conflict representa la evolución del anterior Dual Strike, y pule las asperezas que alejaban a aquel de la perfección absoluta: la funcionalidad on-line es ahora total a través del CWF de Nintendo; la interfaz táctil se ha pulido del todo; el papel de los comandantes se ha revisado, haciendo que su papel no sea tan desequilibrante, y permitiendo su participación en la batalla como unidades; se ha revisado el aspecto gráfico, abandonando el look infantil del manga de la primera entrega; se ha implementado la mejora de unidades a medida que luchan y se convierten en valiosísimos veteranos; se ha mejorado el editor de mapas, que ahora pueden compartirse a través de los modos on-line; se ha incrementado la dificultad, se ha añadido un zoom, nuevas unidades, mejorado la visión del terreno, más mapas, historia más larga y mejor escrita se ha... se ha cogido un juego buenísimo, y se ha transformado en un juego que es... ¡la leche!
Las batallitas del abuelo
La historia en si presenta a Ed, recluta del ejército de un país que ya no existe, luchando por su supervivencia en el páramo radioactivo en el que ha quedado convertida la tierra tras una guerra completamente devastadora. A lo largo de 26 misiones, Ed conocerá todo tipo de personajes que, sorprendentemente, están bien escritos.
A pesar de estar narrada mediante textos e ilustraciones, la historia es interesante y madura, y se sigue con interés, especialmente en la primera mitad, haciendo aún más disfrutable la experiencia. A medida que se completa la historia, se añaden hasta 38 misiones adicionales o «retos», que sustituyen a los Modos Desafío, Duelo y Batalla de Advance Wars: Dual Strike y que, junto a las funciones on-line, completan los modos que el juego ofrece.
En cualquier caso, Advance Wars: Dark Conflict ofrece toda la complejidad del wargame tradicional sin ninguna de sus asperezas, lo que lo hace accesible a cualquiera con una DS y dos dedos de frente... que va a necesitar: gestión de recursos y economía de guerra, combinación de unidades que se complementan, equilibrio entre defensa del territorio y ofensiva, abastecimiento de las unidades en el frente de batalla, movilidad de las tropas, protección de los flancos, tácticas de batalla, aprovechamiento del terreno, exploración, línea de visión y «niebla de guerra»... todo está ahí, disponible para el que sepa aprovecharlo, en un juego que desarrolla su complejidad poco a poco, con una progresión tan perfecta que resulta indolora hasta para el más novato. Un diamante bien pulido, un juego profundo y potencialmente infinito, dadas sus funcionalidades on-line. Un pedazo de juego.