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Pechugas y pixels: las portadas más sucias de los 8 bits

18/07/2007

Pechugas y pixels: las portadas más sucias de los 8 bits

En los 80, tiempos aparentemente más ingenuos que la actualidad, cualquier triquiñuela era válida para vender un juego. A veces el juego cumplía con con la promesa de la portada. En otras, la pechuga era sólo un reclamo.

COVERGIRL POKER (1992)
El strip-poker digital tal vez sea tan viejo como los ordenadores personales, y parece que el concepto «digitalización» se crease específicamente para estos juegos. Éste destaca por la presencia de Maria Whittaker, que años atrás también protagonizó Maria Whittaker Xmas Strip Poker.

GAME OVER (1987)
Game Over tal vez sea uno de los casos más extremos dentro de la industria de ilustraciones para videojuegos, bien recordado por todos los que vivimos aquella época por los marcados pezones de la fémina dibujada por Luis Royo en la portada (y fielmente reproducida en la pantalla de carga que omite al protagonista del juego). En el propio juego la superhembra en cuestión apenas es un apunte argumental.

SOL NEGRO (1989)
¿Otra portada que responde al topicazo del superhombre acompañado de su correspondiente supermoza? No, por una vez está justificada su presencia: en el juego se controla a ambos personajes que, víctimas de una maldición, nunca se encuentran en su forma humana como muestra la portada. Cuando él es humano, ella es un halcón, y cuando ella es la humana, él es un pez. Más antierótico imposible.

TOI ACID GAME (1989)
Los más veteranos recordarán un par de penosas modas de finales de los ochenta. Por un lado un bichejo verde llamado Toi que protagonizaba una serie de pegatinas en las que describía su estado de ánimo o su ocupación en ese momento con un «Toi» ("estoy") por delante. Por otro lado estaba la moda acid, con su lamentable música y los smileys de colorines. Los creadores de Sabrina (el juego) dieron a luz este Toi Acid Game, conjuntando ambas modas, y con una portada ejemplar: aunque el protagonista del juego es Toi, en la carátula del juego aparece una moza ligera de ropa que solo aparece como decorado en algún nivel. No les culpamos: era más fácil vender el juego así que con un cruce entre Casper y Moquete con orejas trompetiles.

BARBARIAN (1987)
Si no vivisteis aquella época, intentad imaginar el impacto que causaron portadas como la de Game Over o la de este Barbarian en las mentes de los que por entonces éramos niños de diez años, en un mundo en el que la clasifi cación por edades aún no se aplicaba a los juegos y cualquier revista regalaba un póster. El juego era un excelente uno contra uno, con entrenamiento incluido, pero todos recordamos más las curvas de Maria Whittaker (la damisela a rescatar) que las decapitaciones.

HUNDRA (1987)
Una portada que promete moza con espada, poca ropa, y la fantasía heroica (ahí está la tipografía de Rastan) en la que suelen habitar féminas como Hundra, y sorprendentemente el juego cumple con todo ello.

LORNA (1990)
Lorna es un cómic creado por Azpiri que, por su portada, sería fácil confundir con el anterior en el tiempo Phantis, que podría considerarse una versión apócrifa. Lorna, el cómic, presenta una serie de aventuras espaciales con cierto regustillo erótico, y el juego, aparte de mostrarnos a la moza ligera de ropa en la parte baja de la pantalla, no va mucho más allá. El juego es correcto, pero nos quedamos con la portada.

DEL DICHO AL HECHO
Las portadas prometían cosas que en ocasiones los juegos no ofrecían, aunque sí las pantallas de carga, muchas veces auténticas obras de arte que convertían en lustrosos píxeles las curvas que mostraban las cubiertas de los juegos. Tema aparte es el juego de Sabrina, que prometía tetas, y tetas daba: con estructura de beat’em-up callejero chusco, Sabrina derriba a sus oponentes a base de golpes de pecho. Algo que solo podía pasar en aquella época dorada de los 8-bits: imaginad el griterío mediático hoy día.

PHANTIS (1987)
Otra insuperable portada de Azpiri para un juego ejemplar que conjugaba el shoot’em-up espacial con la videoaventura con disparos. Aunque uno se llevase un pequeño disgusto al controlar la nave y ver que podía ser otro engaño, la muchacha también tenía sus niveles en el juego. En otros lugares del mundo fue lanzado, ligeramente retocado, como Game Over II.

LA AVENTURA ESPACIAL (1990)
Las aventuras conversacionales contaron con un considerable número de seguidores en España, previamente al desembarco masivo de las aventuras gráficas, y Aventuras AD, bajo el abrigo de Dinamic, era la compañía que más y mejor supo tratar el género. La Aventura Espacial pasa por ser su proyecto más ambicioso, y de algún modo había que recuperar la inversión. Esta portada de Luis Royo con «chica espacial» podría ser un buen ejemplo de ilustración contratada por agencias que, según algún tipo de vaga descripción, sirve como portada de un juego aunque no se corresponda con éste.

TURBO GIRL (1988)
Tal vez una de las portadas más conocidas de la era de los 8-bits sea la de Turbo Girl, gracias a que fue también portada del primero número del relanzamiento de Micromanía, campaña televisiva incluida. El juego, un shoot’emup normalito en el que la supermoza de la portada se intuía, y poco más.

THE BRICK (1989)
Hablando en general, la caradura define buena parte de las portadas con hembras en ellas, pero The Brick se lleva la palma: solo era un clon de Arkanoid.

 

 

 

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