Reconozco dos cosas: primero, detesto la serie de juegos para jugar en la sala de espera del médico; segundo, estoy dispuesto a tragarme mis palabras con Vision Training. Aunque hemos podido jugar con él más mal que bien (nuestra copia está en japonés, y las largas explicaciones sobre la hipotética mejora del sentido visual del jugador son, por tanto, ininteligibles), los minijuegos están pensados para cosquillear la córnea del usuario. Es decir, son videojuegos en un estado más puro, casi old-school: refl ejos, rapidez, atención. Vision Training parece, para variar, más lúdico, divertido e insensato que otros juegos de su ralea. Por no hablar de su deliciosa estética de chifl adura pixelada. Un paraíso comparado con el jeto del Doctor Kawashima