Xbox 360
Naruto: Rise of a ninja
El sucesor espirital de Goku y compañía debuta en la nueva generación con un título que intenta convertirse en el Naruto que acabará con todos los narutos.
8.6
La verdad es que recientemente hemos asistido a una verdadera explosión del fenómeno Naruto, este joven aprendiz de ninja que vio la luz por primera vez allá por 1999 en las páginas, cómo no, del semanario nipón Shonen Jump. Y aún no acabamos de comprender del todo cómo es posible que dos compañías distintas (Namco Bandai con su saga Narutimate Hero para PlayStation 2 y PSP y Ubisoft con este Rise Of A Ninja) pueden sacar al mercado juegos basados en la misma licencia, pero lo cierto es que los fans de la serie estarán encantados, y los poseedores de una Xbox 360 aún más, pues es la primera vez que Naruto visita la nueva generación, y la experiencia le ha sentado la mar de bien.
Empezando por el comienzo
Los seguidores del manga o el anime bien sabrán que ya cuenta con chorrocientos capítulos, una especie de segunda temporada en la que el protagonista luce un aspecto más adulto y cientos de personajes secundarios que han hecho acto de presencia hasta la fecha. Sin embargo, los desarrolladores de Ubisoft Montreal (los mismos de la saga Prince of Persia o, más recientemente, TMNT) han creado un título accesible para todo el mundo, incluso para aquellos que no han oído hablar de la serie en su vida, y que va explicando los acontecimientos ocurridos desde el comienzo de la misma. Esta voluntad de llegar a todo el mundo se nota en muchos otros apartados del juego, sobre todo si lo comparamos con sus encarnaciones niponas. Ya se sabe, los occidentales, que somos mucho más obvios y directos. Además, el juego incorpora las mismas voces que se pueden escuchar en la versión americana de la serie, al contrario de lo que ocurría con los juegos de Namco Bandai, que nos permitía seleccionar las de la versión original japonesa.
Una caja de arena y tal
Gusta mucho a la gente últimamente esto de emplear el término sandbox para referise a ese tipo de juegos que mezclan varios géneros integrándolos en una acción continuada, algo como lo que ocurre en la saga Grand Thef Auto. En este Naruto ocurre algo parecido, aunque sin llegar a las cotas de complejidad y cantidad de posibilidades de la saga de Rockstar.
El Modo principal de juego te pondrá en la piel de Naruto justo al comienzo de la serie, cuando debe aprobar el examen para convertirse oficialmente en aprendiz de ninja. Tras unas pequeñas misiones que hacen las veces de tutorial, el jugador se encontrará en el entorno abierto que compone la Villa de la Hoja (ciudad natal del protagonista) y sus alrededores. Así pues, estos parajes podrán ser explorados con total libertad andando por sus calles y callejones, saltando por las azoteas y relacionándose con sus habitantes. Bueno, o al menos intentándolo, ya que al comienzo del juego la mayoría de los mismos no tendrán muy buenos sentimientos hacia Naruto (el hecho de ser la reencarnación de un demonio que estuvo a punto de matarlos a todos es lo que tiene). Así pues, uno de los objetivos del juego será conseguir que la gente cambie esta predisposición hacia el protagonista realizando las misiones que encarguen, desde entregar fi deos por toda la ciudad a buscar monedas, pasando por devolver el amor a los solitarios gracias a la Técnica Erótica.
Por supuesto, a medida que cumplimos misiones iremos consiguiendo experiencia, dinero, nuevos movimientos y demás, con lo que la evolución del protagonista está bastante conseguida y supone un aliciente para avanzar, como también ocurre con el excepcional apartado gráfi co. La manida expresión de «sentirte dentro del anime» tiene aquí mucho más sentido que en cualquier otro juego, pues tanto personajes como entornos han sido recreados con una mezcla perfecta de fidelidad con respecto al original, así como con una espectacularidad digna de la nueva generación.
Entre ir aprendiendo nuevas técnicas, resolver todo tipo de misterios con ayuda de las pistas de los personajes secundarios e ir comprando las toneladas de material adicional que se ofrece al jugador irá desarrollándose una aventura que cuenta, claro está, con otro gran componente del que aún no he hablado: la lucha. Los combates tienen lugar dentro del Modo Principal cuando así es indicado (es decir, que Naruto no puede ir peleándose por ahí con quien quiera, de hecho sólo puede emplear sus movimientos de lucha dentro de los combates), y también se puede acceder a ellos directamente desde el menú principal del juego, como si de un beat“em-up clásico se tratara. Uno contra uno, en escena rios mucho más pequeños que los vistos en la saga de Bandai y con una carga de técnica mucho más elevada que, sin llegar a la profundidad de las vacas sagradas del género, sí que ofrece un desafío a la altura de los expertos en la materia. Por otra parte, su espectacularidad está fuera de toda duda: los personajes son grandes, están muy bien animados y los golpes derrochan contundencia.
Por si fuera poco, estos enfrentamientos pueden ser disputados de forma remota gracias a los modos de juego disponibles a a través de Xbox Live.
En resumen, nos encontramos ante el Naruto más completo, complejo y divertido, que si bien no ofrece una profundidad abismal en ninguno de sus componentes, sí que los presenta en su justa medida y con cohesión casi perfecta.