Consolas
Destroy all humans
Cambio de desarrollador para una precuela de la próxima entrega poco fina...
6.0
Y no me refiero al tipo de humor, que ni es fino la mayor parte del tiempo, ni ganas. La trama principal gira en torno a la solución de Pox para deshacerse de los cadáveres que genera Crypto (si hacen falta presentaciones a estas alturas, mal vamos...): convertirlos en comida rápida a través de su exitosa cadena Big Willy. Los chistes sobre «mi salchicha », «mi Big Willy» y varios dobles sentidos más están a la orden del día. Y no están mal. La lástima es que el humor, recurrentemente metalingüístico, no acaba de funcionar como en las anteriores entregas: parece marchar a medio gas, o demasiado consciente de que tiene que ser gracioso. Por momentos parece incluso una parodia de sí mismo, pero con poca gracia. Y si esta baza de la serie, el humor, ya falla, mal empezamos.
Para colmo, todo lo demás también lo hace. El control, con el uso del sensor de movimiento, no funciona como debería: a pesar de algunos cambios acertados (los minijuegos de apuntar y disparar a objetivos móviles al robar cuerpos, o el control del platillo en altura y rotación con movimientos del wiimote) o de poder ajustar la sensibilidad, el framerate lo masacra sin piedad, haciendo que controlar a Crypto pueda ser un auténtico martirio, con zooms inoportunos y falta de precisión. Gráficamente, por otro lado, parece que hemos retrocedido en lugar de avanzar, y sabemos que Wii es capaz de mucho más: los entornos abiertos (porque se mantiene el mismo esquema sandbox) se antojan desangelados, y se pierden logros ya conseguidos (las animaciones al robar cuerpos, por ejemplo, son terriblemente rudimentarias). Este no es nuestro Crypto, diablos.