Aunque abundan las críticas por su emisión en horario infantil (el manga original era para adultos), la popularidad de Shin Chan entre los niños es incuestionable. Para que jueguen con sus padres, todos en familia, wiimote en mano, se ha diseñado este simpaticón título, que recopila multitud de minijuegos de mecánica sencilla, donde no falta el humor gamberro de la serie (el baile del «culito-culito», todo un clásico que Tones ejecuta como nadie).
Bastante flojo a nivel gráfico, tiene en el doblaje al castellano su principal punto fuerte. Jugar con las mismas voces que en la serie de TV multiplica por diez el atractivo del juego, tanto para los chavales como para sus padres. Las pruebas son sencillas, e incluyen desde una versión del escondite inglés protagonizada por Nevado a carreras de obstáculos o el típico juego de cascar topos con un martillo. Gracioso e inofensivo.