El primer Coded Arms sirvió en su momento para demostrar las capacidades gráfi cas de la por entonces recién nacida PSP, aunque adolecía de un defecto que no se le puede achacar al juego en sí. y es que, como bien comprendieron los chicos de Guerrilla con su versión de Killzone, PSP no está hecha para shooters en primera persona por la ausencia del casi imprescindible a estas alturas (sobre todo si estás acostumbrado a jugar en consolas de sobremesa) segundo stick analógico. Si obviamos este detalle nos encontramos, de hecho, ante un juego de disparos de estética futurístico- virtual bastante correcto, notable en algunos aspectos (como el motor gráfi co), y con un interesante sistema de mejoras. Además, incorpora juego on-line para un máximo de ocho participantes tanto en Modo Ad-hoc como Infraestructura, algo poco usual en este sistema.