La anterior edición de WWE Smackdown Vs Raw dinamitó todas las expectativas de ventas (incluyendo las de la propia THQ España), ocupando un mes sí y otro también la lista de los juegos más vendidos (primero a precio normal, luego en categoría Platinum). Aquello no fue más que la confi rmación de un fenómeno sorprendente: la total implantación de la Lucha Libre en el mercado español.
Si hace unos años el género sólo era seguido por un puñado de nostálgicos de Hulk Hogan, ahora el Pressing Catch arrastra a cientos de miles de seguidores, hacia los que va dirigido este nuevo desfi le de cachas sudorosos y hembras siliconadas. Muchos usuarios ya conocen a fondo la mecánica de los WWE Smackdown! Vs RAW, pero la gran mayoría de los potenciales compradores del juego son novatos en este deporte espectáculo, por lo que THQ ha decidido hacer la experiencia de juego lo más accesible posible. Y para ello, han tomado una decisión que hace unos años nos habría sonado a ciencia-fi cción: han incluido textos en castellano. Quizás este hecho no parezca tener importancia al tratarse de un juego de lucha libre, pero dado la gran cantidad de textos y secuencias que despliega el Modo Historia (rebautizado aquí como 24/7), la incorporación de textos en castellano es todo un logro.
Aunque todas las entregas son practicamente idénticas en sus cimientos, es preciso defi nir las diferentes versiones de WWE Smackdown! Vs. RAW 2008 en tres grandes grupos: Nueva Generación (PlayStation 3 y Xbox 360), PlayStation 2 y Wii. Logicamente, las primeras son las que ofrecen unos gráficos más espectaculares, aunque si algo nos ha demostrado Yuke’s (creadores del juego) a lo largo de la última década es que son unos maestros a la hora de diseñar juegos de wrestling, independientemente del sistema elegido. De hecho, las entregas PlayStation 2 y Wii ofrecen un aspecto deslumbrante, con luchadores gigantescos, pero PS3 y Xbox 360 se llevan el gato al agua por un detalle que no se ha incluido en PS2 y Wii: el juego on-line.
Mamporros sin fronteras
Construir tu propio luchador, o bien elegir tu estrella favorita, y partirte la cara con usuarios de otros países es una de experiencias más entrañables que se pueden vivir hoy en día con una consola y una conexión a Internet. Y es una pena que no se haya podido extender esa bendición a PS2, sobre todo porque el anterior capítulo, WWE Smackdown! Vs RAW 2007, sí lo permitía. Al menos los usuarios de PlayStation 2 tienen la garantía, como consuelo, de que todas las mejoras y novedades que presenta la entrega para consolas de nueva generación están presentes en su máquina: sistema de llaves simplifi cado, el ya mencionado Modo 24/7 (en el que podrás revivir la carrera de tu luchador, día a día, con entrenamientos, eventos públicos, alianzas y traiciones), diversos estilos de lucha y enfrentamientos con hasta seis jugadores simultáneos.
La versión Wii, como de costumbre, se desmarca del resto debido a su peculiar sistema de control. Grafi camente es un prodigio, pero la utilización del wiimote y el nunchaku, unido a un desarrollo mucho más frenético que el resto de versiones (hay combates que duran sólo un par de minutos) lo acercan más a los arcades de lucha tipo Tekken que a la estrategia de un simulador de catch. Júntate con un amigo, y aquello parecerá más un duelo de maracas que un combate de lucha libre.
Si tengo el anterior…¿vale la pena?
Si eres un recién llegado al universo del catch, no lo dudes, éste es tu juego. Te lo pasarás en grande emulando a tus berracos favoritos, sólo o en compañía de una legión de amigotes. Si eres un veterano del género, a lo mejor alimentas unas cuantas dudas sobre si merece la pena adquirir esta nueva entrega. Aunque poseas la anterior entrega PS2, con su juego on-line, tampoco hay demasiadas garantías de que los servidores vayan a durar muchos años, por lo que recomiendo no mirar hacia atrás y lanzarte a por la entrega 2008. Tiene textos en castellano, la brutalidad de siempre, el Modo 24/7 y un buen puñado de leyendas a desbloquear. Se te caerán los dedos antes de que llegues a aburrirte.