Konami nos había preparado hace ya un año para lo peor: la sexta entrega de Pro Evolution Soccer para Xbox 360 no estaba a la altura de la saga (tal y como la conocíamos en PS2), y no esperábamos una vuelta radical a las raíces del mejor simulador de fútbol... pero así ha sido. Incluso las últimas versiones beta llegadas a la redacción estaban lejos de ser un PES, pero finalmente Konami ha recuperado el espíritu del mejor juego de fútbol de la historia y lo ha plasmado en sus versiones para Xbox 360 y PlayStation 3. Otra cosa es que su motor gráfico esté a la altura de las circunstancias...
¿Más de lo mismo? ¡Superbien!
El nuevo Pro Evolution Soccer ha evolucionado su jugabilidad dando un importante salto desde la última entrega para PS2: el primer partido es raro, aunque se sigue jugando igual que siempre; después, cada uno de los partidos te irá descubriendo nuevas mejoras y detalles hasta obligarte a jugar de otra forma, a aprender a defender y atacar desde el principio una vez más. Digamos que, en terminos jugables, el PES 2008 de nueva generación parece haber avanzado dos entregas en lugar de una. Y es que, al fin, Konami ha modificado elementos que ya dábamos por hecho en la saga, mejorando la experiencia y haciendo más realista cada uno de los encuentros.
Olvídate de defender únicamente dejando el botón X apretado; así sólo conseguirás robar balones si llevas a un buen defensa. De lo contrario, tu jugador se quedará tirado en el cesped tras un simple quiebro o cambio de ritmo. Las diferencias entre jugadores no solo afectan a la defensa (aunque ahora lo haga más que en otras entregas), ya que ahora batir a los porteros también es más difícil; digamos que hay que tener mucha suerte para que un disparo desde fuera del área vaya dirigido a la escuadra... y que, además, no choque con las manos del portero. Eso sí, los tiros rasos y pegaditos al palo entran bastante bien. Las novedades en su control y en el desarrollo de cada partido te obligarán a olvidar las rutinas de gol seguro de PES6. Por ejemplo, ahora es imposible dejar tirados a los defensas en la banda, junto al área, simplemente cambiando de golpe el sentido en el que corre nuestro jugador.
Una vez más, Konami, en su estreno para un sistema nuevo (bueno, semiestreno, ya que PES 6 también salió en Xbox 360), nos da una de cal y otra de arena. No podemos ponerle ninguna pega a su jugabilidad, es tan divertido como siempre, perfecto para timbas entre amigos, más jugable y con muchas novedades, pero su motor gráfico es de lo peor que hemos visto (sobre todo) en PlayStation 3. Mientras el antialias de 360 y la supuesta facilidad para programar en ella frente a PS3 salvan el PES 2008 de la consola de Microsoft, en la nueva máquina de Sony se convierte en un auténtico suplicio jugar con una resolución por encima o, sorprendentemente, por debajo de los 720p: ralentizaciones, saltos, frame rate irregular, pixelazos (el público es horrible)...
¿Y en PlayStation 2?
Pues tal y como sospechábamos, si Konami no ha tenido suficiente con más de un año para hacer una versión en condiciones para PlayStation 3, habrá tenido menos tiempo aún para dotar de novedades importantes a la entrega del juego para PS2. Eso sí, lo peor que podemos decir del juego es que resulta demasiado parecido a la anterior entrega... lo cual no quita para que PES 2008 sea, con muchísima diferencia, el mejor simulador de balompié que puedas encontrar en PS2. Resulta imposible encontrar un solo fallo jugable o gráfico; está claro que Konami ha alcanzado el límite en 128 bits y parece casi imposible que podamos ver mejoras importantes en el futuro de PES en PS2, aunque siempre queda la posibilidad de innovar con Modos de juego como el Tour Mundial.
La jugabilidad lo es todo en un título como PES, pero no nos olvidamos de otros detalles que aún no habíamos mencionado: las tres versiones comentadas incluyen Modo Multijugador a través de Internet, un potente editor de equipos, torneos y jugadores y la mega-adictiva liga Master.