Dramas y desencantos a un lado, todos los que nos hemos dejado los dedos con la primera entrega esperamos con ansia la salida de Guitar Hero II. Pese a la actitud de nuevo rico de RedOctane, la nueva entrega será compra segura, y más ahora que ya se ha hecho oficial que tendrá versión para Xbox 360. Traerá un controlador diferente, llamado X-Plorer (¡réplica de la Gibson Explorer!), aunque de momento, y por desgracia, parece que no va a ser inalámbrico como muchos esperaban. Eso sí, desde RedOctane ya han comentado que la idiosincrasia del bazar de Xbox Live y las capacidades de almacenamiento de la consola de Microsoft ofrecen «posibilidades ilimitadas» para contenido descargable. Entendemos, claro, que se refieren a nuevos repertorios de canciones. Entre eso y los modos multijugador mejorados... los pelos como escarpias, oigan.
¿Son bonitos, verdad? Esos controladores de ahí arriba con su forma de flecha, sus llamas, sus camuflajes… Pues a RedOctane, creadores de Guitar Hero, y sus nuevos socios, Activision, no les han hecho maldita la gracia: el pasado Septiembre presentaron una demanda contra The Ant Commandos – los fabricantes de esos controladores – por violación de marca registrada y copyright, competencia desleal, publicidad y prácticas engañosas… Todo lo violable y algo más, vaya. RedOctane exige que The Ant Commandos (TAC) deje de fabricar y distribuir las guitarras, recupere todas las vendidas y las entregue, junto al stock existente, para su destrucción, además de percibir el total de los beneficios generados. La demanda se basa en que TAC, supuestamente, ha copiado el diseño de las cajas para sus productos y ha usado sin permiso material protegido por copyright «en un intento de confundir al consumidor». No es que nos guste ser puñeteros –bueno, sí, demonios, claro que nos gusta– pero habría que recordar que RedOctane empezó, precisamente, fabricando periféricos no oficiales para juegos de otras compañías. Véanse, sin ir más lejos, los dance-pads que comercializó la compañía americana –la serie Ignition-, los cuales, en alguna de sus versiones, copiaban sin mucho tapujo los colores y diseños de los propios del Dance Dance Revolution de Konami . Precisamente esta compañía japonesa interpuso en 2005 una demanda –sin resolución a día de hoy- contra Roxor, desarrolladora del juego In The Groove , en la que meses más tarde incluiría también a RedOctane por la distribución de In The Groove 2 . Y, atención, básicamente por los mismos motivos por los que éstos últimos han comenzado acciones contra TAC. No queda aquí la cosa: semanas después de que la noticia de la demanda levantara más de una ampolla, TAC presentó a su vez una contestación a la demanda denunciando a RedOctane y Activision por violar las leyes anti-trust norteamericanas, ya que el juego Guitar Hero no puede comprarse sin el controlador, impidiendo así la libre competencia en cuestión de periféricos. Lo cierto es que los controladores de TAC son una preciosidad, hay más variedad (formas, colores) y mejoran, dicen, al oficial: los hay inalámbricos, los botones están mejor situados (para evitar lo que parece un mal bastante extendido entre jugadores: pausar el juego sin querer), la barra de trémolo es más sensible y resistente… Y vienen con una serie de accesorios que, realmente, complementan perfectamente el espíritu über-rockero de Guitar Hero : gig-bags para transportar la guitarra, a imitación de los reales, y hasta un amplificador.
La última palabra la tienen los juzgados americanos, claro, pero a este ritmo vamos a tener que empezar en Xtreme una sección sobre ironías y desvergüenzas judiciales varias en el mundo del videojuego. Porque no es ya que el pez grande se coma al pequeño, sino que a éste, en cuanto le sale un poco de pelusilla en el bigote, le entra un hambre que ni el mismísimo Galactus.