Ya es oficial. Clover Studios dejará de existir a partir de marzo de 2007. Justo un mes antes, llegará a España su última creación (nunca mejor dicho) para PlayStation 2: God Hand. En Japón está a la venta desde el pasado 14 de septiembre, mientras que en Estados Unidos lo ha hecho el 10 de Octubre. Producido por Atsushi Inaba (Viewtiful Joe) y dirigido por Shinji Mikami (Resident Evil), este arcade de lucha se inspira sin disimulos en el universo de Hokuto No Ken ( El Puño De La Estrella Del Norte ). A saber: héroe justiciero que recorre una tierra desolada en la que la justicia ha desaparecido y los más fuertes abusan de los débiles. Pero si en el hiperviolento manga de Buronson y Tetsuo Hara (del que encontrarás más información en las páginas sucesivas) Ken sometía a los villanos con su dominio del Sagrado Arte Marcial de la Osa Mayor, Jean, el protagonista de God Hand, cuenta nada menos que con la «Mano de Dios». Su brazo derecho puede parecer normal, hasta que en el fragor de la pelea, comienza a brillar. Será el momento de repartir justicia divina y algo de «cultura física» entre el ejército de punks postapocalípticos, criminales de tres metros de altura y el resto de mutantes de medio pelo que pueblan este divertido arcade, que supone un giro radical tanto en estética como en mecánica respecto al anterior lanzamiento de Clover Studio, Okami. Aquí no hay mitologías orientales ni preciosos entornos gráficos. De hecho, la factura visual de God Hand no se cuenta entre sus virtudes. El empeño de Clover Studio por dotar al juego de unos personajes gigantescos ha provocado que los escenarios sean bastante simples. Algunas paredes incluso llegan a parpadear y desaparecer ante los alucinados ojos del jugador. Afortunadamente, la mecánica es tan divertida que todos estos fallos rápidamente se convierten en simple anécdota. Y es que además de violento, God Hand es sorprendentemente cómico. Jean rellena al instante la energía de la Mano de Dios al encontrar una revista porno, y es habitual recibir un sartenazo en la cabeza si nos equivocamos a la hora de ejecutar un movimiento especial (por cierto: la escena va acompañada de risas enlatadas, como si fuera una telecomedia). Jean provocará las mismas carcajadas cada vez que ejecute con éxito una de sus artes marciales más letales: la patada en la entrepierna. Chihuahuas caníbales, coristas masculinos que bailan y pelean por parejas, y un villano mexicano (llamado Elvis), que mete un taco en español en cada frase en inglés que suelta, son algunos de los personajes que llegaremos a encontrarnos en esta farsa ultraviolenta, en la que la única forma de recuperar vida consiste en localizar unos fresones gigantes que parecen sacados de un laberinto del Pac-Man. Los fanáticos de la lucha encontrarán un aliciente extra en el interminable repertorio de golpes y patadas que puede ejecutar Jean. Podrás elegir cada patada, golpe y llave y ejecutarla desde el botón que quieras. Pero no busques aquí combos enrevesados y técnicas depuradas. God Hand es un auténtico machacabotones al más puro estilo arcade ochentero. De hecho, en aquellos momentos en los que los enemigos estén aturdidos podrás vapulear el botón Círculo del pad de PS2 con la furia de un jugador de Track & Field para desencadenar una lluvia de patadas y puñetazos al más puro estilo Hokuto No Ken. Quizás sea por esta mecánica repetitiva, o el ya mencionado problema con las paredes, pero lo cierto es que algunas páginas web como IGN, las primeras en evaluar la versión NTSC, han machacado al juego sin piedad. Posiblemente esperaban una nueva obra maestra de Clover Studio, estilo Okami, y al fi nal se han encontrado con un beat’em-up sencillo y divertido, sin otra ambición que provocar la risa del jugador. A ver cómo recibimos a God Hand en Europa .