Tras su última aparición en consola, con un título de conducción, y varios años de ausencia, todo parecía apuntar a que Sierra estaba entregado en la creación de un Crash completo, digno de la serie y que fuera a retomar los orígenes de la saga: las plataformas. Pero nada más lejos de la realidad, pues los desarrolladores se han acogido al parlamento de las tres «i»: Infantil, Insulso e Iterativo. Y es que, Lucha de Titanes es una aventura con grandes dosis de acción, cuyo único atractivo es montar y controlar a descomunales bestias. Atractivo que, sin embargo, se vuelve algo monótono nada más superar los dos niveles, pues descubrirás que lo que has de hacer es machacar el botón de ataque para derribar al enemigo. Hay un total de 15 criaturas, cada una se maneja de manera distinta y posee habilidades diferentes; así pues, podrás lanzar bombas fétidas, rayos láser, atravesar a tu rival con una cola de escorpión... Acciones que, sin duda, son más divertidas si las compartes con un amigo en modo cooperativo. Además, Crash conserva su estética y movimientos clásicos, pero se han añadido otros nuevos de ataque (patadas y puñetazos acrobáticos).
Los pros y contras de las tres versiones son: la de 360 no hace el uso que se espera del hardware y encima genera un barrido inexplicable de imagen cuando Crash está en acción; la de Wii utiliza el sensor de movimiento del mando para colocar objetos (gafas, bigote...) a los personajes durante las secuencias de vídeo; y la de PS2 es la más correcta en cuanto a posibilidades gráfi cas y jugables.