viernes, 29 de agosto de 2008 Buscar

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Assassin’s Creed

Assassin’s Creed

GÉNERO «LA PAZ A CUALQUIER PRECIO»
PAIS CANADÁ
COMPAÑÍA UBISOFT
DESARROLLADOR UBISOFT MONTREAL
DISTRIBUYE UBISOFT
JUGADORES 1 ON-LINE NO
TEXTOS/VOCES CASTELLANO
WEB www.assassincreed.com

 

 

A Fondo

Assasin’s Creed

12/12/2007

LEOLO

Assasin’s Creed

Ubisoft nos regala un fascinante viaje en el tiempo en uno de los juegos que más expectación ha generado par ala next-gen. ¿Será este hype lo que todos esperaban?

9.0

Desde que tuvimos conocimiento de su desarrollo, todos habíamos hecho un hueco en nuestras estanterías para Assassin’s Creed. Durante la larga espera se han ido sumando rumores, expectativas y la escasa información que Ubisoft Montreal iba pasando por debajo de la puerta. Cuando la compañía nos avisó de que la copia fi nal del juego ya estaba en camino, no es de extrañar que el revuelo fuese instantáneo: por fi n íbamos a saber si el que para muchos iba a ser el juego del año para PlayStation 3 y Xbox 360 se merecía semejante honor.

La primera impresión nada más arrancar la aventura en la ciudadela de Masyaf, fortaleza de los Asesinos, fue de asombro ante el despliegue gráfi co que Ubisoft Montreal ponía a nuestra disposición. El ascenso por las callejas de Masyaf revelaba al fi nal un imponente castillo que sólo era un preludio de lo que esperaba en Damasco, Jerusalén y Acre. Eso sin contar con el Reino, la extensión que une las tres ciudades, plagada de campamentos de soldados y aldeas de campesinos, y con algunas vistas realmentes sobrecogedoras.

Un inicio arrollador
Las dos primeras horas con Assassin’s Creed fueron una delicia. Aunque el motor gráfi co no es todo lo suave que cabía esperar, sobre todo en la versión de PlayStation 3, y las animaciones parezcan ligeramente más bruscas en Xbox 360, lo que estábamos viendo en pantalla era como para frotarse los ojos. Todo lo que Ubisoft había prometido estaba allí. Bueno... ¿todo? Quizás habían exagerado un poco.

La interacción social con los ciudadanos de Tierra Santa existe, aunque no alcanza las cotas que nuestra imaginación había soñado. Por ejemplo, es necesario dejar pulsado el botón Círculo en PS3, B en 360, para abrirse paso entre la gente, sobre todo si van acarreando algo. Así evitas tirarles la mercancía y llamar la atención de los guardias. Pero después, todo se reduce a camufl arse sentándose en un banco, ocultarse en un montón de heno o los tenderetes de los tejados y rezar para pasar desapercibido cobijado por un grupo de eruditos. Siempre teniendo en cuenta que el icono que señala el estado de alerta de tus perseguidores esté en amarillo. Si está en rojo no podrás esconderte en ningún sitio.

Durante estas dos primeras horas de juego también nos dimos cuenta de que el control que Ubisoft Montreal ha ideado para Assassin’s Creed se escapa de lo convencional. Para saltar no tienes que esperar al momento exacto en que haya un obstáculo y apretar el botón, bastará con dejarlo apretado y Altair saltará auto- máticamente. Ubisoft mantiene que es una forma de llegar a más público, aunque los jugadores más habituales pueden sentirse ligeramente desorientados al principio. El futuro dirá cómo acaba dicho experimento y si otras compañías se atreven a adoptar este peculiar tipo de control en alguno de sus títulos.

Atrapado en el tiempo
El problema surgió cuando, una vez pasadas estas dos primeras horas de juego más o menos, nos dimos cuentas de que las misiones eran un calco unas de otras, cambiando barrio y personajes. Es decir, Altair llega a una ciudad. Visita la casa de Asesinos para recabar pistas sobre su objetivo. Se sube a una atalaya para que aparezcan en el mapa las investigaciones que puede realizar. Puede hablar con un informador para llevar a cabo una misión que éste no ha cumplido, fi sgonear sentado desde un banco para escuchar una conversación relevante, robar documentos que le conduzcan a su víctima o seguir a un sospechoso para someterle a un interrogatorio. En este último caso, tendrás que partirle la cara a un individuo para que suelte todo lo que sabe, pero cuidado, que por aquel entonces no entendían muy bien eso de poner la otra mejilla.

Continuamos, una vez hechas las investigaciones pertinentes (siempre es necesario un mínimo, ya sea de dos o tres), y puedes pasar al asesinato del personaje que te ha solicitado el Maestro de Asesinos, Al Mualim. Aunque también puedes continuar investigando para encontrar la manera de llegar hasta tu víctima sin armar apenas revuelo y que el asesinato sea más efectivo.

Ahora imagina seguir este mismo patrón, sin contar las ocasiones que tendrás que salir huyendo, en cada uno de los nueve asesinatos, y echarás de menos algo de variedad. Además, Ubisoft Montreal ha decidido incluir secuencias interactivas, lo que se reduce a que Altair puede moverse con cierta libertad mientras alguien suelta una de las extensas charlas a través de las que se va descubriendo la trama. La primera vez parece una idea muy original, pero tras escuchar una perorata tras otra te darán más ganas de hacer una excursión a la neveras hasta que se pase la escena que de continuar escuchando para enterarte de la historia. En nuestra humilde opinión, en un título tan ambicioso gráfi camente, habría sido más efectivo utilizar secuencias cinemáticas que hubiesen resaltado los momentos cumbre con mayor espectacularidad y dando menos protagonismo a los interminables diálogos que proporcionan información.

Tierra Santa, siglo XII
A pesar de todas estas críticas, debidas en su mayor parte a la gran expectación que se había generado sobre el juego, Assassin’s Creed es uno de los mejores títulos del año.

Visualmente nos encontramos ante una delicatessen. La forma en que Ubisoft Montreal ha recreado Tierra Santa invita a pararse de vez en cuando (¡benditas atalayas!) para disfrutar de las vistas. Siempre que la soldadesca no lo impida. Y si hay que entrar en liza, se puede disfrutar con un sistema de combate muy completo (sobre todo cuando Altair ha aprendido todas las técnicas), e inspirado en lo que habíamos visto en cualquier de los juegos de la serie Prince of Persia.

Después de unas diez o quince horas de juego aún te quedará tiempo para completar los Recuerdos Secundarios de Altair, subir a las 12 atalayas del Reino, matar a 60 templarios y encontrar 420 estandartes distribuidos a lo largo y ancho de Tierra Santa. Una última recomendación: si Assassin’s Creed era uno de los juegos que estabas esperando y después de leer estas líneas te han entrado dudas, déjate de tonterías y corre a comprarlo, porque la aventura de Altair te va a encantar. Eso sí: si Ubisoft no le hubiera dado tanto bombo a este excelente título, otro gallo le cantaría. LA

HERMANDAD SECRETA
Altair tiene que asesinar a nueve personajes claves en la Tercera Cruzada. Antes de que exhalen su último aliento, mantendrás interesantes conversaciones que te revelarán que estos hombres están unidos por algo más que el fi lo de tu cuchillo. Pero... ¿será capaz Altair de desenredar quién se encuentra detrás de todo este meollo?

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