A Fondo
10/03/2008
Nemesis, el perro de la guerra
Army of two
¿Obra maestra? ¿Hype? Ni tanto ni tan calvo. Es un gran shooter, aunque no la revolución que esperábamos.
8.4
Para un servidor, habría sido mejor no haber recibido información, y menos aún haber tenido la oportunidad de probar las sucesivas versiones beta de Army Of Two hasta tener el juego terminado en las manos. De esa forma, habría visto el juego como lo que es, un excelente shooter cooperativo, sin pensar en lo que ha perdido el juego por el camino, desde su presentación en sociedad en la feria E3 del 2006. En aquella ocasión, salí del stand de EA alucinando con la calidad gráfi ca del juego y el extraordinario grado de compenetración entre los dos personajes. Casi dos años después, ambos elementos están presentes en el producto fi nal, pero ya no hay rastro del minijuego con el que resucitar al compañero muerto, de la utilización de tampones para bloquear las hemorragias o los prometidos saltos en rapel. Y no es lo único que se ha quedado en el tintero, pero tampoco es cuestión de amargarse por «lo que pudo ser», sino alegrarse de «lo que es» Army Of Two: un shooter contundente, un arcade brutal centrado en una pareja de mastuerzos blindados hasta el tuétano, capaces de aniquilar ejércitos enteros a base de testosterona y toneladas de munición.
Las berraqueces, mejor por parejas
Ni el más descerebrado de los subproductos de la Cannon (Delta Force, El Guerrero Americano, Desaparecido en Combate) podría haber acogido una pareja como la que componen Salem y Rios. Dos veteranos rangers que deciden hacer de su ardor guerrero una lucrativa profesión y, tras comenzar a trabajar a sueldo de una corporación militar privada (como las que operan realmente en Irak) se aventuran sin contemplaciones en los puntos más calientes del planeta. Ellos dos solitos, con un par de cojones. Aunque Army Of Two introduce en el argumento esce- narios y situaciones tristemente reales (Mogadiscio en 1993, Afganistán el día posterior al 11-S, Irak, el huracán Katrina), EA Montreal ha concebido un arcade puro y duro, en el que el realismo se limita al apartado gráfi co. De otra forma, habría sido imposible explicar como dos fulanos, por muy blindados que estén, pueden sobrevivir al enfrentamiento directo contra ejércitos enteros.
Además del uso de todo tipo de armamento (fusiles automáticos, pistolas, granadas, lanzamisiles, rifl es de francontirador), y el reparto indiscriminado de mamporros a mano abierta cuando el enemigo está cerca (Bud Spencer, ya tienes herederos), Salem y Rios cuentan el uno con el otro para salir vivos de cada batalla. La complicidad entre los dos supera con mucho a la de Kane & Lynch. Si uno cae herido, el otro acude en su rescate, le arrastra y cura sus heridas en lugar seguro. Si uno tiene que acceder a un lugar elevado, el otro le ayuda a trepar. Es posible intercambiar las armas en pleno combate, y en el arranque de muchas misiones un personaje controlará el paracaidas mientras el otro limpia el punto de aterrizaje con el rifl e de francotirador. La conexión Salem-Rios es el eje central, el corazón de Army Of Two, y por ello EA Montreal ha dedicado la mayor parte de sus esfuerzos en dotar al juego de una IA lo sufi cientemente evolucionada como para reproducir con un jugador y la máquina, en la medida de lo posible, la compenetración que habría entre dos usuarios humanos. Esta claro que nada podrá emular el jolgorio que produce compartir Army Of Two con un amigo (en pantalla partida o vía on-line), pero la PAI (Partner Articial Intelligence) y la posibilidad de dar órdenes a la CPU via headset facilita bastante la tarea.
Dos gigantes con ganas de mambo
Aunque su número de fases es bastante más corto de lo que nos gustaría, el Modo Campaña de Army Of Two es pródigo en situaciones tan excesivas como la anatomía de sus protagonistas: desde surcar en paracaidas los cañones de Afganistán a corretear por la cubierta de un portaaviones en pleno naufragio. Todo ello a través de unos gráfi cos impresionantes, sobre todo en lo que respecta al tamaño de la pareja protagonista. Desde Gears Of War no habíamos visto unos personajes tan tochos correteando por un shooter en tercera persona, a los que hay que sumar además el papel de los enemigos, de tamaño también considerable e inteligencia variable. Algunos se comportarán como lo haría un soldado real, buscando constantemente cobertura ante los disparos, mientras que otros ejercerán de fanáticos descerebrados, lanzándose a por ti con un cinturón de explosivos anudados a las lorzas. En cualquier caso, no tendrás un momento para aburrirte, ya que además podrás resolver misiones secundarias que te proporcionarán un dinerito extra. Con la pasta es posible comprar nuevo armamento y tunear el ya existente con silenciadores, lanzagranadas o blindajes especiales.
Sin ser la revolución prometida, Army Of Two es un gran juego. Vistoso, vibrante y muy arcade. Una buena alternativa si ya te cansaste de Kane & Lynch y quieres guerrear por todo el planeta junto a un amigo.