Y es que mientras por estos lares (bueno, y por los dominios de la civilización occidental en general) entendemos los juegos de robozes gigantes como una orgía de destrucción sin más sentido que el disfrutar viendo cómo todo salta por los aires bajo nuestro imponente fuego, allí prefi eren tirar por un camino más difícil.
Desde hace mucho tiempo, From Software triunfa entre los nipones con una saga de mechas que cuenta ya con varios capítulos en PS2, la mayoría de ellos aparecidos en Europa a precio reducido. Y aunque se trate de unos juegos más que correctos en todos los sentidos, nunca llegan a cuajar entre nosotros. La explicación más probable se encuentra en el hecho de que, como ocurre con esta cuarta entrega, entre fase y fase de destrucción en grandes escenarios, debemos lidiar con un complicado sistema de menús, lleno de parámetros de todo tipo, para equipar al robot. Chicos, si estos seres de metal no existen en el mundo real, ¿de dónde sacáis tanto dato?
En fin, que pese a lo que pueda parecer en un principio, se requiere del jugador una gran dedicación para entender todo el sistema. O bien que ya sea un experto en la saga. Eso sí, si llega a este punto puede llegar a disfrutar como un enano, en parte gracias a la espectacularidad gráfi ca de la acción y en parte gracias al control, que ha sido simplifi cado y «arcadizado » para la ocasión. Siempre es divertido acabar con decenas de enemigos mientras utilizamos los boosters del mecha a toda potencia, rasgo distintivo de la saga. No es para todo el mundo, pero sus fans, como las meigas, haberlos haylos.
CONCLUYENDO:
Mezcla de acción y estrategia algo densa, destinada a los fans y a los pacientes...